El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, afirmó
que el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió este lunes la mayor parte del
país, deja una cifra parcial de 111 fallecidos y una gran destrucción en al
menos cinco departamentos.
"A las 12:30 (17:30 GMT) teníamos 111 fallecidos, 87
heridos, 1.575 viviendas averiadas, 37 completamente destruidas, 61 edificios
colapsados, 18 centros de salud y 52 centros educativos averiados", dijo
De la Espriella en Bogotá, en su primera declaración pública tras el terremoto,
en la que declaró el "desastre nacional" en todo el país.
El mandatario añadió que 18 carreteras resultaron afectadas
por el temblor, así como siete aeropuertos -Pereira, Manizales, Quibdó,
Armenia, Cartago, Cali y Buenaventura-, que sufrieron daños en su
infraestructura y permanecen cerrados y sin operación para vuelos comerciales.
De la Espriella viajará esta tarde a Quibdó, capital del
Chocó, departamento en el que fue el epicentro del terremoto, para atender
"personalmente" la emergencia, mientras que otros miembros de su
gabinete se desplazarán al departamento del Valle del Cauca y al Eje Cafetero,
las zonas más afectadas por el sismo.
"Lo primero es el rescate de las personas que se
encuentran bajo los escombros. Esa es la prioridad", afirmó el mandatario,
que está en su tercer día de Gobierno tras haber asumido el cargo el pasado
viernes, 7 de agosto.
El terremoto, de magnitud 7,4 según el Servicio Geológico
Colombiano (SGC), se sintió a las 07:34 hora local (12:34 GMT) y tuvo su
epicentro en el municipio de San José del Palmar, en el Chocó, a una
profundidad de 82 kilómetros, y provocó daños en buena parte del centro y
occidente del país.



